Mentiroso compulsivo

Blog Es Justo

En alguna medida, mentir puede ser un derecho de quien comparece ante el juez como parte de un procedimiento. Nunca lo es para otros intervinientes, como los testigos o los peritos.

El problema es que hemos hecho de ganar el valor supremo de nuestra existencia. Ganar dinero. Ganar poder e influencia. Y también ganar los juicios. Así nos va.

El enjuiciamiento cosiste, básicamente, en tener por ciertos unos hechos, aplicarles la ley que los contempla y llegar así a la conclusión correspondiente.

En la primera fase, es en la que hay que espurgar las pruebas para decidir lo realmente sucedido o, de las distintas versiones o matices que se presentan de unos mismos hechos, cual se ajusta más a la verdad.

Pero una cosa es que un mismo hecho se pueda percibir de distintas maneras y otra muy distinta que se mienta con bellaquería.

Al redactar mis las resoluciones intento ser todo lo elegante que puedo. No recuerdo haber escrito que alguien había mentido abiertamente. Prefiero explicar porqué considero que la otra versión es la cierta. Y desde luego sigue siendo verdad que la mentira tiene las piernas muy cortas y que antes se coge a un mentiroso que a un cojo.

Jorge-Oswaldo Cañadas Santamaría.

Autor: Jorge Cañadas

Magistrado. Profesor Tutor UNED Teruel.