Incapaces de gobernarnos por nosotros mismos

Blog Es Justo

El deterioro de nuestras facultades intelectuales puede conducirnos a un punto en el que seamos incapaces de regir con libertad y autonomía nuestra propia persona y bienes.

El ordenamiento jurídico trata de paliar tal contingencia mediante el mecanismo de la incapacitación, total o parcial, proporcionando a la persona desvalida la ayuda de otra para suplir o completar sus decisiones.

Entre mis funciones está el examen personal de aquellos respecto de cuya capacidad tengo que decidir.

Muchas veces son ancianos en los que el proceso de degeneración mental es consustancial a su senectud. Otras veces son personas jóvenes a las que la enfermedad mental ha privado tempranamente del pleno ejercicio de su libertad personal.

Acostumbro a visitarlos en algún momento de mi servicio de guardia, acompañado por la médico forense. Esta mañana he visto a dos de ellos.

En todas las ocasiones la experiencia es enriquecedora y me recuerda lo insignificante y lo privilegiado que soy. También me sirve para renovar mi admiración por quienes los cuidan cotidianamente, familiares o profesionales. Gente maravillosa.

Jorge-Oswaldo Cañadas Santamaría.

Autor: Jorge Cañadas

Magistrado. Profesor Tutor UNED Teruel.