Para gustos los colores: de prejuicios y criterios

Blog Es Justo

Para gustos, los colores.

Como cada hijo de vecino, tengo mis colores preferidos y aquellos que, claramente, no me gustan para nada.

Pero cuando me enfrento a juzgar entre colores favoritos y colores odiados, para mí son iguales.

Lo fundamental es no negarme el prejuicio, sino reconocerlo y ponerlo en primera línea de pensamiento. Y así conformada mi disposición mental, pasar a resolver el asunto de que se trate para descubrir cuál de los colores en el caso concreto es más ajustado a Derecho y no a mi gusto personal.

Eso no quiere decir que, entre dos posiciones igual de correctas jurídicamente, yo no tenga mi preferencia. Pero eso no es un prejuicio, es un criterio.

Y respecto a estos últimos, lo que me parece importante es aplicarles tolerancia y revisión.

La primera, para ver lo positivo del criterio que no es el mío y poderlo aprovechar.

Y la segunda, para estar pendiente de la evolución de la cuestión por si aparecieran aspectos que no hubiera valorado en mi posicionamiento y me pudieran hacer cambiar de idea. En este ingrediente, los abogados me resultan fundamentales.

Jorge-Oswaldo Cañadas Santamaría.

Autor: Jorge Cañadas

Magistrado. Profesor Tutor UNED Teruel.