Caín y Caín

Blog Es Justo

Si hay asuntos desagradables de juzgar, son los que enfrentan a dos miembros de una familia, a menudo hermanos.

En ellos rara vez consigo un acuerdo entre los interesados, por mucho empeño que pueda ponerle. Muchas veces llevan años sin hablarse. E incluso han ido reclutando del lado de su sinrazón a otros familiares que, en lugar de tratar de avenirlos, han tomado postura, contribuyendo así a agrandar la brecha que los separa.

Están en su derecho de recurrir al juez para que les resuelva el problema y yo en la obligación de hacerlo conforme a Derecho.

Pero lo que no llegaré a explicarme nunca es el derroche de esfuerzos que dedican a hacerme ver lo malo que es el otro y, de paso, lo bueno que es el interesado.

Es un trabajo que hacen en balde. Yo no juzgo personas, juzgo hechos. Narrados y demostrados, el Derecho les anuda una consecuencia jurídica que es la que yo declaro.

Todo lo demás sobra. Absolutamente todo.

Jorge-Oswaldo Cañadas Santamaría.

Autor: Jorge Cañadas

Magistrado. Profesor Tutor UNED Teruel.